Subir el IVA, bajar el IVA. Un punto de vista diferente

¿Y si pudiéramos elegir el tipo de IVA a pagar? 

Entre los impuestos indirectos,  el  IVA, es quizá  el más injusto;  ante un mismo producto, paga lo mismo un indigente que un millonario.

Si  aceptamos, como generalmente se admite,  que es de justicia social la progresividad de los impuestos,  entonces,   ¿porqué no resuenan las voces solicitándolo para el IVA?.

Así, se paga el mismo tipo de IVA, por una camisa de 15 € que por otra de 100 €, o por una bicicleta de 100 € que por otra de 1000 €. Desde luego que paga más el que compra el producto más caro, porque se aplica el mismo tipo a una cantidad mayor,  pero no es progresivo.

¿A quién le parece justo que se pague el mismo tipo por la reforma de una vivienda de lujo  por razones estéticas,  que  por una reforma imprescindible para la habitabilidad de una vivienda en un barrio obrero?

¿Qué razón hay para que pague el mismo IVA, una película de 1 millón de € de presupuesto, tratando temas de interés social o cultural, que otra de 100 millones de presupuesto y cuyo único objetivo es comercial?

Podríamos poner muchos ejemplos más para ilustrar esta ideas.

Quizá, deberíamos buscar un enfoque diferente para  definir los tipos de IVA,  teniendo en cuenta factores como, el carácter superfluo o necesario de cada producto, la condición de lujo o de funcionalidad,  el precio en relación con la media de los productos de su gama, la utilidad pública o el interés comercial, ...

En función de estos criterios, podríamos clasificar los productos en cuatro  grupos a la hora de aplicar el IVA.

En el primer grupo  “I.V.A.  de LUJO”,  incluiríamos los productos superfluos, ostentosos o de precio muy elevado en relación con  la media para ese tipo de bien.  En este grupo cabrían los productos de alimentación tipo gourmet, los coches de alta gama, los hoteles de lujo, las joyas, la alta costura, los muebles de maderas nobles,  ….

iva de lujo

En el segundo grupo “I.V.A. GENERAL”,  incluiríamos todos aquellos productos que siendo necesarios,  puedan ser sustituidos por otros más básicos y a precios  más económicos.  En este grupo incluiríamos todo tipo de productos excluidos los de LUJO y los BÁSICOS.

 iva general

En el  tercer  grupo “I.V.A.  BÁSICO”, incluiríamos  todos aquellos productos necesarios, que no incluyan extras tecnológicos superfluos, aditivos innecesarios  y que ocupen la zona más económica de precios.  Así en este grupo incluiríamos por ejemplo coches en sus versiones más básicas, ropas sin el extra-precio por el diseño o la marca, alimentos  de marcas blancas o equivalentes, libros en ediciones económicas, …

iva basico

Desde luego, habría que pensar en las personas más débiles económicamente y que únicamente pueden acceder, no sin dificultad,  a productos imprescindibles para su subsistencia y siempre en la zona más baja de precios.  Para estos bienes, deberíamos pensar en un   “I.V.A. SOLIDARIO”, muy bajo e incluso nulo.

iva general

Independientemente del tipo de IVA que se aplique,  considero que cada persona seguiría consumiendo el mismo tipo de productos, mientras pudiera  permitírselos; de hecho, la realidad es que en general cada uno compra lo que  puede permitirse y no siempre lo más barato. De este modo, una persona que consumiera habitualmente productos económicos  vería como se le aplicaba un IVA básico, mientras que el que habitualmente consumiera productos de alta gama, pagaría un tipo de IVA  elevado.  En cualquier caso, todo el mundo podría  elegir  consumir productos  de un grupo u otro de IVA.

Cada producto indicaría en su etiqueta,  de forma inequívoca el grupo de IVA, al que pertenece y el precio máximo al que podría venderse.  Puede parecer complicado, pero actualmente ya se identifican la mayoría de los productos desde el origen, y por tanto creo que sólo requeriría un pequeño ajuste en el etiquetado.

Del mismo modo, podrían clasificarse los establecimientos (siempre voluntariamente)  cuando todo su catálogo de productos estuviera incluido en un mismo grupo de IVA, luciendo algún distintivo que identificara el grupo de productos que ofrecen, de manera que los clientes tuvieran certeza de lo que iban a encontrar en cada centro.

Un  sistema progresivo de IVA, permitiría aplicar tipos más bajos para los grupos  BASICO y GENERAL, que se compensarían con un tipo más elevado en el grupo de LUJO.

Esto sólo es una idea, una puerta abierta al debate,  un punto de vista diferente, buscando mayor ecuanimidad y  justicia social. Un problema tan complejo como la distribución de los impuestos, no se resuelve en un rato, sino que hace falta un gran esfuerzo de eclecticismo y  armonización  de intereses por parte de todos.

Los impuestos son necesarios, pero también tienen que ser  justos y para ello sería necesario un debate global, buscando la equidad, luchando contra el fraude y sobre todo al margen del afán recaudatorio de los políticos.

Comentarios (1)

  1. El IVA, del 21 % es en muchos casos un grave impedimento para realizar una reforma.
    Si el coste medio de una reforma integral, ronda los 25.000 €, resulta que el IVA a pagar son 5.000 €.
    Para muchas personas supone el salario íntegro de seis meses.
    Luego nos quejamos de que está paralizado el consumo.

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