Reformas de calidad, precios asequibles.

"Las Reformas, no son productos de lujo."

Es posible realizar una buena reforma, a precios razonablemente económicos, si decidimos con criterios de funcionalidad y calidad técnica.

Reformar basándonos en criterios como: modas, marcas, diseños lujosos, extras de equipamiento, etc., encarece de un modo desproporcionado los costos de una reforma.

No pretendo eliminar la personalización de las viviendas o los caprichos que a cada uno le guste introducir en las mismas; al contrario, creo que es fundamental diferenciarse de los demás, creando ambientes personales.

Reformar una vivienda, supone renovar instalaciones, redistribuir espacios, sustituir recubrimientos, mejorar la eficiencia energética, estrenar equipamientos y algunas otras mejoras; pero reformar no es construir de nuevo, de hecho el edificio del que forme parte seguirá siendo el mismo y así mismo los vecinos que la rodeen.   

Reformar una vivienda, supone volver a estrenar, pero difícilmente elevaremos el "standing" de la misma.

El presupuesto para la reforma integral de una vivienda, debería encuadrarse entre el 15% y el 25% del valor de mercado de la misma.

Dentro de la horquilla indicada, podemos obtener unos extraordinarios resultados y convertir nuestra vivienda en un hogar agradable y confortable  del que disfrutará toda la familia y nos encantará enseñar a las visitas.

Bajar excesivamente los costos respecto al intervalo indicado en el párrafo anterior, probablemente, implicará una mala realización de las instalaciones o el uso de materiales inadecuados.

Las consecuencias de una excesiva rebaja en la calidad de los materiales o el grado de especialización de los instaladores, convertirán lo que debería ser una buena reforma, en una chapuza de futuro incierto y problemático.

Desde el punto de vista económico, tampoco creo razonable una reforma excesivamente cara, ya que no se reflejará la inversión realizada en la revalorización de la vivienda.

Sólo deberíamos considerar la inversión en reformas por encima del porcentaje indicado anteriormente, cuando se trate de edificios singulares o de gran valor intrínseco como consecuencia de su ubicación, catalogación histórica o alguna otra característica que haga suponer la rentabilización de la inversión.

Cuando la inversión que debamos hacer para conseguir una razonable habitabilidad y confort, supere los porcentajes indicados anteriormente, deberemos estudiar muy detalladamente el estado del edificio, peritar las estructuras y ver las posibilidades futuras del mismo. Si el resultado de este estudio, nos genera dudas, deberíamos pensar en la posibilidad de  un cambio de vivienda.

¿ Quién haría una gran inversión para convertir un piso en una vivienda de lujo, si ésta se encontrara en un edificio ruinoso ?

 

 

Comentarios (1)

  1. He visto, como se gasta mucho dinero en reformar viviendas muy viejas en edificios semi-ruinosos; el resultado aparente puede engañar a la vista, y a los profanos, pero al poco tiempo vuelven a aparecer los problemas estructurales consecuencia del estado del edificio y se hace patente el error que ha supuesto la inversión realizada.

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