Precio de la energía y demagogia

¿Verdades falsas o mentiras ciertas?

“ Para que pagar energía barata, si podemos pagarla cara ”.

 

FRA ELC

 

Ante la compra de un producto, normalmente encontramos varias opciones:

  • - más o menos caro,
  • - de  mejor o peor calidad,
  • - distintos métodos o lugares de fabricación,
  • - …..

 

Con el suministro eléctrico no tenemos esa opción; el producto es único sea  cual sea la fuente o el método de obtención.  Cuando conectamos un aparato a una toma de corriente, obtenemos un único producto y a un único precio. La comercializadora no nos ofrece la posibilidad de pagar más o menos según la procedencia de la energía.

Sin embargo entre las distintas fuentes de producción de energía, hay grandes diferencias:

  • - las hay muy limpias y  muy contaminantes,
  • - las hay inocuas y potencialmente muy peligrosas,
  • - las hay abundantes y  escasas,
  • - las hay caras y  baratas;
  • - …

 

Obviando la diferencia de precio de producción en el “MIX ENERGETICO”,  resulta muy sencillo a algunos movimientos ecologistas, políticos o económicos, actuar demagógicamente  para potenciar unos tipos de energía y denostar otros.

 

FUENTES DE ENERGIA

Pero, ¿qué pasaría si a un ciudadano le dijeran  que su factura anual de energía se podría reducir a la mitad utilizando las fuentes y métodos más baratos y por el contrario se podría multiplicar por cinco utilizando los más caros?.

Estoy seguro de que la mayoría, se olvidarían de las consignas ecológicas y de la demagogia de los políticos y optarían por elegir las fuentes más económicas.

Veamos un gráfico de distribución de costos de la energía

COSTES ENERGIA

 

El Estado español, comprometió   200.000 millones de €, (el 20 % del PIB español en 2014) para “PRIMAR”  la producción energética de régimen especial, (renovables, cogeneración, biomasa,  mini-hidráulica, …).  Estas “primas”, más bien subvenciones, suponen actualmente el 20% del precio total de la energía.

 Si parte de esta cantidad se hubiera dedicado a pagar el déficit de tarifa y la moratoria nuclear, automáticamente el precio de la electricidad  hubiera bajado  un 10 %.

Todavía sobraría una importantísima cantidad para financiar proyectos de investigación,  con el objetivo de obtener energías limpias y económicas que permitieran su implantación sin necesidad de subvenciones y a precios más económicos.

Pero en España,  somos más chulos que nadie, y nos permitimos  lujos  como :

  • - Paralizar la construcción de centrales nucleares después de realizar grandes inversiones,  y  para compensarlo poner  una cuota a todos los españoles en el recibo de la luz,  durante décadas.
  •  
  • - Oponernos a prolongar la vida de las centrales nucleares actuales, aún siendo técnicamente posible y económicamente rentable.
  •  
  • - Regalar ingentes cantidades de dinero para la producción de energía de régimen especial  de modo que sean rentables para los inversores, mientras lo pagamos  entre todos.
  •  
  • - Construir centrales de ciclo combinado para compensar los periodos en que las renovables, no producen (no siempre hace sol  o  viento) y mantenerlas paradas el 80% del tiempo.
  •  
  • - Mantener una gran dependencia de otros países en los suministros de petróleo y gas, pero oponernos a las prospecciones petrolíferas, a la construcción de  pantanos, al fracking, a la construcción de líneas de transporte, a los almacenes de residuos, …
  •   
  •  - ...

 

Pero, eso sí, luego salimos a la calle a protestar porque sube el recibo de la luz, el butano, la gasolina, ...

Otros países, haciendo caso omiso a la demagogia de los ecologistas y anteponiendo los intereses de los ciudadanos al miedo a las urnas de los  políticos, y a los intereses económicos de algunos grupos de inversión, han conseguido independencia energética y precios mucho más bajos que los nuestros.

Sólo Chipre e Irlanda pagan la electricidad doméstica más cara que España (según Eurostat); para la electricidad industrial estamos un poco mejor, ya que a Chipre e Irlanda se une Malta.

El precio elevado de la electricidad doméstica, es una carga para las familias que en algunos casos tienen que recurrir a reducir el consumo incluso por debajo de lo razonable.  En el caso de la industria es todavía peor, ya que resta competitividad y  cuesta miles de puestos de trabajo.

Entre tanto llega una buena solución energética, propondría que pudiéramos elegir el origen de la energía que contratamos y cada uno pagara según el costo real de la  fuente que eligiera. Quizá así algunos protestarían menos y actuarían más razonablemente.

“ El que quiera consumir  las energías de régimen especial, que las pague”.

Conservemos la Tierra, lo mejor que podamos  para las próximas generaciones,  pero seamos lógicos  y busquemos el equilibrio entre lo que deseamos y lo que nos conviene.

Si en los últimos cuarenta años se hubieran tomado decisiones con más base técnica y económica y menos demagogia,  ahora no estaríamos hablando de esto.

El problema es que en España,  las decisiones importantes en relación con la producción de energía las toman los políticos, siempre influenciados por grupos de presión, y pensando en los votos que pueden ganar o perder en función de sus determinaciones.

"Colaboremos todos,  para que exista un futuro mejor;  pero para ello, no nos carguemos el  presente y tratemos de llegar a disfrutarlo".

Comentarios (1)

  1. Sólo el 50 % de lo que pagamos por la electricidad, tienen que ver con los costes de producción , transporte y distribución.
    El resto depende de decisiones políticas.
    Entonces, ¿ porqué no se quitan la máscara los responsables de esas decisiones y ayudan a la gente ajustando la parte que de ellos depende?

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