Cómo mejorar la eficiencia energética

Para mejorar, la eficiencia energética de nuestras viviendas, podemos actuar, sobre varios aspectos; algunos más sencillos y económicos, otros más difíciles de aplicar y más costosos.

 

HABITOS DE CONSUMO

Se trata de modificar nuestras costumbres y modo de uso de los aparatos domésticos de modo que minimicemos los consumos, sin afectar al confort.

 No suponen costo alguno, y puede suponer un ahorro importante.

Utilizaremos  racionalmente los electrodomésticos, iluminación, etc… evitando situaciones de consumo excesivo siempre que se pueda, y optando en lo posible por aprovechamientos que supongan minimizar los consumos.

Evitaremos excesos de calefacción y aire acondicionado, tanto en tiempo de utilización como en temperaturas máximas y mínimas.

En este sentido, adaptaremos nuestros hábitos de vida, a mejorar la eficiencia energética, por ejemplo, coordinando los horarios de apertura de ventanas para ventilación en función de condiciones ambientales externas, o los horarios de encendido y apagado de aparatos eléctricos, incluso las posiciones de standby.

 

EFICIENCIA DE LOS EQUIPAMIENTOS

Se trata de mejorar la eficiencia de los aparatos instalados en la vivienda.

No supone una gran inversión, y además permite ir realizando la adaptación progresivamente, de modo que podamos distribuir el costo a lo largo de un periodo más o menos largo.

En este sentido, podernos sustituir progresivamente las bombillas por luminarias de bajo consumo.

Podemos sustituir los electrodomésticos por otros de mayor eficiencia energética.

Utilización de termostatos, y automatismos para minimizar consumos.

Pondremos especial interés en los sistemas de climatización ya que suponen un elevado porcentaje del consumo total.

Estudiaremos tipos de energía más convenientes, (gas, electricidad, solar,…)

 

ELEMENTOS ARQUITECTONICOS

Se trata de mejorar de las características constructivas de la vivienda.

Este capítulo a diferencia de los anteriores, supone una inversión importante; pero por otro lado revaloriza la vivienda ante un posible alquiler o venta.

Fundamentalmente, se trata de mejorar los aislamientos de todos los elementos que se hallen en contacto con el exterior de la vivienda.

La opción más simple, pero que supone una importante mejora, es la sustitución de carpinterías exteriores y cerramiento de terrazas, utilizando sistemas de alto grado de aislamiento.

Aunque resulta más complicado, también se puede mejorar el aislamiento de paredes, techos y suelos.

La mejora de los aislamientos térmicos y acústicos, además de suponer un ahorro importante, también nos proporciona una importante mejoría en el grado de confort de nuestro hogar.

 

CONCLUSIONES

Aunque algunas de estas actuaciones son lógicas y cualquier persona puede aplicarlas en su vivienda, lo más eficiente y razonable, es acudir a un técnico especializado que nos hará un estudio general de las condiciones de nuestra vivienda y de todo aquello que podemos mejorar.

La inversión que realicemos en mejorar la eficiencia energética, la recuperaremos en un periodo de tiempo más o menos largo, pero siempre resultará rentable.

Comentarios (1)

  1. Si pensamos en el ahorro examinando los aparatos y modos de utilización de los mimos de uno en uno, nos resultan unas cantidades muy pequeñas que no nos invitan a modificar nuestras costumbres; si por el contrario hacemos el estudio de forma global, para todo nuestro consumo energético, veremos que podemos obtener importantes ahorros en cada factura, y mucho más si tenemos en cuenta que es un gasto fijo y a lo largo del tiempo supone mucho dinero.

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